Nota de prensa – septiembre 2026
Padre Carlos Martínez Pinelo, se despide de la Vicaría San Carlo Acutis con un profundo ejercicio de la Lectio Divina.
Más de ciento diez representantes de movimientos laicales participaron en la reunión ordinaria de septiembre, la última presidida por el padre Carlos Guillermo Martínez Pinelo después de cuatro años como vicario episcopal. Padre Manuel Armando Abac Morales asumirá el cargo y presidirá la vicaría a partir de octubre.
La reunión ordinaria de septiembre de la Vicaría San Carlo Acutis, vicaría para los movimientos laicales de la arquidiócesis, no empezó con una despedida. Empezó con una petición: fuera todas las distracciones, porque lo que venía era oración y no una clase.
Padre Carlos Martínez, que en los próximos días deja la vicaría para asumir una nueva misión en la vicaría territorial de Sacatepequez, quiso que su último encuentro fuera un ejercicio de Lectio Divina sobre el evangelio del domingo, Mateo 18, 15-20, el pasaje de la corrección fraterna. «Esto no es formación, no es una catequesis, no es algo magistral», insistió antes de comenzar. «Es un encuentro con Jesús.»
Leer, meditar, orar, contemplar, actuar
El texto se escuchó tres veces: con voz femenina, con voz masculina y luego en silencio, cada quien subrayando la frase que más le golpeara. «Donde te golpea una frase, ahí Dios te está hablando», dijo el padre Carlos.
Después vinieron cuatro preguntas pensadas para los movimientos, no para las parroquias: cuando un hermano peca, ¿nos duele como comunidad o solo señalamos? ¿Buscamos caminos para su conversión o condenamos? ¿Cuidamos de los más frágiles? ¿Somos una comunidad reconciliada y reconciliadora?
Respondieron el Ministerio Trigo, la Renovación Carismática, Cursillos y la hermana Ligia Barrascout, compartió su testimonios de cómo una pequeña comunidad la sostuvo cuando su matrimonio se rompió. Algo se repitió en varias intervenciones: es más fácil hablar del hermano que hablarle al hermano. «El chisme no condena, pero entretiene», resumió uno de los participantes.
En la meditación, el padre Carlos puso el acento donde lo pone el evangelio. «Si tu hermano peca, ¿dónde está el acento? En el hermano. No veamos el pecado, veamos al hermano.» Explicó el proceso que marca Mateo 18: primero a solas, luego con testigos, después la comunidad, siempre con pedagogía de caridad. Y sobre la oración común fue directo: es cuando todos piden lo mismo, y lo que toca pedir es la conversión del hermano alejado.
La contemplación fue con los ojos cerrados: cada quien imaginó a una persona concreta que anda lejos de Dios, caída, y a Jesús a un lado diciendo «ayúdame, levantémoslo entre los dos». De ahí salió el ejemplo del compromiso: orar nueve días por esa persona, buscarla, preguntar antes de hablar, escuchar antes de corregir, y recibirla en la comunidad.
Cuatro años en números y en nombres
Al cierre del ejercicio, Maynor Mijangos (Hombre Nuevo Guatemala) en nombre de la Comisión Permanente que coordina la señora Flor de Porres, (ADAC), recordó de dónde viene esta vicaría: hace cinco años, unas diez personas y pocos apostolados. Hoy son más de sesenta movimientos representados que, sumando a los miembros de sus movimientos, rozan los miles de personas.
De esos años quedan obras que ya no dependen de un sacerdote. El padre Carlos lo dijo como encargo: el proyecto social, el reavivamiento eucarístico y el trabajo en redes los llevan laicos, y por eso siguen aunque cambie el vicario. «En las parroquias todo depende del párroco. Aquí no, y esa es la ventaja de la vicaría.»
Anunció también su última gestión como vicario: el señor arzobispo autorizó el traslado de fondos al proyecto social, que atiende a personas en situación de calle. Marvin Machán (Duc in Altum), encargado del proyecto, le agradeció haber empujado la dimensión social antes de que el Proyecto Pastoral 2026 la pusiera en el centro. «Como vicaría estamos siendo pioneros en establecer las bases», dijo.
También quedó anunciada una tarea para el nuevo vicario: nombrar al menos dos delegados de la vicaría ante la nueva Comisión de Misión y Evangelización, que presidirá el padre Gregorio Mendoza.

«Creo más en las bienvenidas»
«Creo más en las bienvenidas. Pensemos más en el que viene que en el que se va.» Padre Carlos avisó que no le gustan las despedidas pero las muestras de cariño y el agradecimiento, no se pudieron contener y fue así como los representantes de Camino Neocatecumenal, Hogares Nuevos, Jesús TV y la Renovación Carismática, el Encuentro Católico de Novios con una vela hecha a mano por frailes carmelitas, el Ministerio Trigo, los Misioneros de María, la Fraternidad de Personas con Discapacidad, Hakuna, la Comunidad Católica San Pablo, María Llena de Gracia y el Centro Misionario Católico, entre otros, compartieron con él algunos recuerdos. El proyecto social le entregó y sencillo recuerdo con las palabras que fueron apareciendo en el trabajo de estos años: unidad, complementariedad, trabajo en equipo, corresponsabilidad.
La comisión preparará además un libro de agradecimiento que se le entregará en las próximas semanas; los movimientos pueden dejar su mensaje y su foto en https://vicaguatemala.org/agradecimiento.
La toma de posesión de los nuevos vicarios episcopales será el 9 de septiembre a las 12 del mediodía en la Catedral Metropolitana. Padre Manuel Armando Abac Morales presidirá la vicaría desde la reunión ordinaria de octubre, que se mantiene el primer sábado de cada mes, en los salones del Santuario Eucarístico.
Antes de la foto de grupo, Jesús TV invitó a la función de la película sobre el siervo de Dios Emiliano Tardif, el jueves 17 de septiembre a las 6:30 p.m. en Cinemark Majadas, con ofrenda de Q60 para reponer el equipo del canal. Y quedó abierta la invitación al convivio de diciembre.
El padre Carlos se fue como llegó: sin protocolo y con una frase para el que viene. «Entramos a otro capítulo de nuestra vicaría.»
Gracias Padre Carlos Martinez, por el acompañamiento en estos cuatro años.
Contacto de prensa:
comunicacion@vicaguatemala.org
Vicaría San Carlo Acutis.